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UNIVERSIDAD SANCTI SPIRITUS
Las obras monumentales se explican en ocasiones
por la personalidad de sus impulsores tanto como por la de los artistas
que les dieron forma; es el caso de la Universidad
Sancti
Spiritus,
concebida y costeada por el obispo oñatiarra Rodrigo
Mercado de Zuazola. Humanista de
amplia formación, amigo de Cisneros,
contaba entre sus lecturas las inevitables de hombre de leyes y
religión, pero también tratados de astronomía,
mitología, y lo mas granado de la cultura clásica:
Platón,
Aristóteles,
Erasmo,
Ovidio,
Cicerón, Plutarco,
Horacio,......Considerando
Zuazola
"la habilidad de los naturales de esta tierra" para el
ejercicio de las letras, decidió fundar una institución
universitaria que formara letrados de Oñati,
y "de toda la tierra vascongada". En esta obra, que precavidamente
colocó bajo el patronazgo de emperador Carlos
I, puso todo su afán y fortuna.
La Universidad funcionó desde 1542 hasta
1901, impartiendo los grados de Teología, Cánones,
Leyes y esporádicamente Medicina.
El edificio constaba de patio central, planta
baja en donde se ubicaban la capilla, las aulas, la cocina y el
refectorio, y planta primera, donde estaban los dormitorios y el
aula magna. La fachada principal merece ser contemplada detenidamente,
Se construyó primero la portada, que tiene gran similitud
con la del convento de las Dueñas
de Salamanca, obra de Gil
de Hontañon, pero como quedaba
una composición muy simple, se le añadieron los cuatro
pilastrones que decoró el escultor Pierres
Picart y que se inspiraron en el
Colegio de la Santa Cruz
de Valladolid.
El plan iconográfico de la fachada plantea al estudiante
la necesidad de ejercitarse en valores y virtudes que resultan de
la síntesis pagana y cristiana; así, mientras en las
bases Hercúles
cumple con sus trabajos, en los cuerpos superiores se distribuyen
un surtido de mártires, virtudes y santos, algunos relacionados
con el estudio. Para poder ingresar al edificio hay que pasar entre
San Agustín
y San Jerónimo,
paradigmas de la filosofía neoplatónica y la erudición
teológica y por debajo de la imagen del propio fundador,
Zuazola,
y de las armas imperiales, que parecen proteger el conjunto.
Las figuras de guerreros que rematan la construcción
además de conseguir que ésta sea más esbelta,
indicarían la propagación del saber a los cuatro vientos.
Las gargolas, de tradición gótica,
variadas y bellas, se ocupan de drenar toda la cubierta.
En el interior de la Universidad destacan:
desde luego, el claustro, magnifico y equilibrado, con su doble
arquería, en cuyas enjutas se ubican 32 tondos ilustrados
por parejas de cabezas históricas y mitológicas: Carlos
I e Isabel
de Portugal, Felipe
II y María
de Portugal, Ulises
y Penélope,
Lucrecia
y Collantino,
.....; además los artesanos medejares, especialmente el magistral
de la escalera de acceso a la primera planta, labrados por un tallista
abulense llamado Gibaja
y por ultimo, el retablo de la capilla, plateresco, tallado por
Pierres
Picard,
desbordante de la clásica decoración de veneras y
grutescos, y cuyos temas centrales son la Asunción
y los patronos de la Universidad y la Villa: el Espíritu
Santo
y un San
Miguel
algo infantilizado que alancea un demonio memorable.
Datos
en torno a Oñati
Santuario
de Arantzazu
Conservando
las tradiciones
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