A TRAVES DEL VALLE

Enmarcado por los territorios de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa se halla, en la cuenca del Deba, el antiguo Condado de Oñati. Es tierra abrupta y de recortados perfiles, de fuertes pendientes y abundantes montuosidades,. Cercan casi todo el contorno municipal sierras de no despreciable altura (Aketegi, 1544 mts., Arrolamendi, 949 mts., Andarto, 1076 mts., Elgea-Artia, 1177 mts.,......), limitando valles (Oñati, Araotz, Arantzazu) bastantes amplios y altos, situados entre 200 y 500 metros de altitud. Así no es extraño que las dos formas con que aparece nombrado el término desde los documentos más antiguos, Oñate y Oñati, hagan relación a su orografía: "pie de puerto" y "abundancia de colinas".

La población ha tendido a asentarse e zonas mas cómodas y llanas de los valles, rehuyendo de las alturas, por lo que el barrio de Arantzazu solo se colonizo bien avanzado el siglo XIX y de forma bastante incompleta. Las demás entidades de población ya existían al menos desde el siglo XIV; son el núcleo de la Villa, las dos anteiglesias de Araotz y  Urrexola, ambas con parroquia propia, y otros 13 barrios.

Alrededor del 85% de los oñatiarras hablan euskera, en su variedad dialectal vizcaina, lo que constituye uno de los lugares de Euskal Herria de máxima "densidad euskaldun". 

   

Desde las profundidades de la Edad Media .................

 La población de Oñati fue formándose entre los siglos XIII y XV, casi con los mismos barrios, arrabales y calles que conocemos hoy en día: desde estos primeros tiempos hasta el siglo XIX se reconocen dos zonas diferenciadas, separadas por el regato Arranoaitz: una más antigua, la de "río abajo", cuajada de topónimos en "zaharra" (viejo): Kalezarra, Lazarraga ....... y otra la de "río arriba", con los correspondientes nombres que denotan novedad ("barri"): Kalebarria, Kortabarri, Lekunbarri, Urribari, Olabarrieta, ......

Pero lo peculiar del caso de Oñati es que esta población en lugar de depender de una fundación y jurisdicción reales, como la mayor parte de las de Euskal Herria, lo fuese de la autoridad señorial de un linaje de nobles: los Guevara; estos aparecen titulándose "Señores de Oñate" desde un momento impreciso entorno al siglo XII-XIII. Después, en el contexto de las muchas mercedes conocidas por los reyes castellanos a la nobleza leal, lograron el privilegio de ser Condes de Oñate hacia los años 1469 a 1489. En vida del primer Conde, Iñigo Velez de Guevara, el Señorío familiar culmina su máxima extensión por tierras de Alava y Gipuzkoa, pero inicia también su descomposición ante el fuerte impulso municipalista que caracteriza a estos años; así, entre 1448 y 1556, la mayor parte del Señorío se incorpora paulatinamente a la Corona: Mondragón, Barrundia, Egilaz, Gamboa, Araia, Valle de Leniz, .....solo Oñati quedó sujeta a la jurisdicción de los Condes hasta su incorporación a Gipuzkoa en 1845, por mas pleitos y resistencias que hizo para convertirse en realengo.

Como "territorio ordenado, es territorio controlado", el dominio señorial impuso su orden sobre los pastos, los labrantíos los molinos (San Miguel), las ferrerías (Zubillaga) y,.....los hombres, contando con instrumentos de control esenciales como eran las casas-torre, ubicadas en lugares estratégicos, bien en laderas eminentes (Zumelzegi), bien junto a vados, puentes y caminos (Urain, Olakua, Garibai).

Además el poder de los Guevara descansaba en la percepción de rentas y tributos, del diezmo que les correspondía como patronos de la parroquia y en la capacidad de instituir Alcalde Mayor, nombrar Alcalde Ordinario y escribanos y ejercer la justicia en el termino: para aplicarla, los Condes poseían una horca que estuvo emplazada en Jaumendi. 

................. hacia la soberania popular

 Los linajes banderizos correspondían en Oñati a los Lazarraga, gamboínos como los Guevara, y los Uribarri oñacinos. Los viejos cronicones presentan a los primeros como agricultores, encarnados en su animal totémico: el águila y a los segundos como ganaderos, simbolizados por el ciervo. La actividad banderiza se ceñía a procurar e mayor daño posible a la familia rival en venganza de previas injurias, supuestas o reales. En una de estas andanzas fueron los cervunos " a mano armada con todos sus ganados" a destruir "las heredades sembradas" de los aguillos, pero salieron trasquilados, derrotados sobre las mismas mieses que pensaban arrasar. Así las armas de Garibay ilustran este suceso, con su águila desgarrando el lomo del ciervo sobre el trigo.  

Cesaron las violencias entre bandos y, para evitar cualquier motivo de contienda, se repartieron el poder político, turnándose ambas parcialidades en los cargos municipales hasta el año 1747. Justo por estas fechas se empezó a construir el edificio del Ayuntamiento, al que se dotó de nuevo escudo de armas que simbolizara precisamente el poder del municipio unido y superador de bandos, por lo que se incluyeron en él conjuntamente los blasones de Lazarraga, Uribarri y Garibay.

 

LOPE DE AGUIRE  (1514 - 1561) pudo ser uno más de los muchos hidalgos vascos segundones que, excluídos de la sucesión al solar paterno, buscaban fortuna en las pródigas tierras del Perú, pero su inigualable personalidad le convirtió en "caudillo de marañones", apoderándose de la jefatura de la expedición de Pedro de Ursua, desnaturalizándose de Felipe II y de los reinos de España y proclamando una tierra americana emancipada, La tremenda peripecia a través del Amazonas o Marañon tuvo su origen en la búsqueda de un quimérico país que se negó tercamente a existir: El Dorado y culmino con el final trágico de Aguirre a manos de las tropas reales. La historia le recuerda con los apelativos con los que él mismo se definió: "peregrino, traidor y rebelde hasta la muerte".

     

TXANTXIKU.

Ciertas leyendas tratan de explicar el sobrenombre "txantxiku" con el que se conoce a los oñatiarras, recordando su dependencia para con el Conde; una pretende que los vecinos estaban obligados a espantar a las ranas para que no estorbasen la siesta condal con su croar; la otra cuenta que en una recepción del Guevara a los oñatiarras les exigió que pisasen solo las baldosas negras, para no ensuciar las blancas, lo que les obligó a caminar a saltitos, como si fuesen batracios.  

Puede sorprender que los oñatiarras, lejos de incomodarse con el mote, se sientan conformes con él; habría que recordar que otro tanto sucede con multitud de localidades vascas que se identifican con animales diversos, como el txinbo (curruca), eulia (mosca), belea (cuervo), antzarra (pato), etc...... ya que la cultura tradicional se ha valido de los valores atribuidos a los animales para dotar a las distintas comunidades de elementos de identificación y diferenciación.

La Universidad de Oñati    Santuario de Arantzazu     Conservando las tradiciones

                                                 

    

Algunas fotos las puedes ampliar haciendo click sobre ellas

 Vista aerea Oñati
Oñati vista suroeste

 Oñati
Oñati vista este

Menhir de Mugarriaundi
Menhir de Mugarriaundi

Cueva de San Elias
Cueva de San Elias

Dolmen de Artzanburu
Dolmen de Artzanburu

Ayntamiento
Ayuntamiento de estilo barroco (año1747)

Escudo de Oñati

 

Carta Lope de Aguirre al rey

 

Carta enviada por Lope 

de Aguirre al rey Felipe II

 

txantxiku

"Ixili ao, ixilik ao Kondia

siesta lo egiten dago"